domingo, 3 de marzo de 2013

David Bowie: The Next Day



Tras el adelanto de dos videos y un tema, y la sorpresiva subida del disco completo a la plataforma iTunes, David Bowie invita a un esperado festín a su expectante congregación de fans, uno de los mejores trabajos de los últimos tiempos y un guiño indiscutible a lo mejor de su extensa y prolífica carrera.

Es posible que tras cinco décadas de tanta saludable inquietud artística, de tanta empedernida, rabiosa iconoclasia autoinfligida para resurgir airoso a dar la próxima batalla, un experimentado artífice, desde la cima de la montaña, se permita mirar atrás y prodigarse un fastuoso banquete consistente en la merecida cosecha de tesoros concebidos a lo largo de una vida. Mucho se ha hablado y especulado en los últimos tiempos acerca del desvanecimiento, de la acaso pronta finitud de uno de los dioses que habita el olimpo del rock, pero al escuchar el primer tema de The Next Day, uno de esos dioses habla a su aturdida feligresía diciéndoles: —aquí estoy, no precisamente muriendo—.  

Después de casi diez años de hermetismo, de rumores acerca de su salud, David Bowie hizo una inesperada irrupción subiendo sorpresivamente su último disco a iTunes. Previamente, había adelantado a su ilusionada y multitudinaria cofradía de seguidores dos videos —el de Where Are We Now? y el de The Stars (Are Out Tonight)—, y el tema Where Are We Now?, bellísima canción que promedia un álbum colmado de guiños a la trilogía de Berlín, a su período de glam rock, a Scary Monsters (And Super Creeps), y a la faceta electrónica experimental de los ’90, sobre todo la del monumental Outside.

El arte de tapa del disco reproduce la de su antecesor de los ‘70 Heroes, en este caso con un rostro del “White Duke” velado por un cuadrado blanco con el nombre del nuevo álbum. Dejando de lado las interpretaciones obvias, remilgadas o traídas de los pelos, es indudable que The Next Day representa entre otras cosas el merecido tiempo de cosechar las gemas sembradas a lo largo de un camino con sus altibajos inevitables, haciendo resurgir, en una suerte de barajar y dar de nuevo, de neoclasicismo de estilo propio, la esencia de sus mejores logros musicales, es eso lo que uno advierte a la primera escucha de por lo menos una media docena de temas, que sobre catorce, y hablando de Bowie, no está para nada mal.      

Hay una incisiva reflexión existencial en las letras, el día a día, el devenir del tiempo que no es eterno, por lo menos el terrenal, la pregunta del por qué y el para qué que después de los sesenta se vuelve evidentemente más inquietante, el balance, la demoledora fortaleza de la juventud perdida, la impotencia ante el militarismo, una cierta reconciliación melancólica con el pasado  ...; un fragmento del comienzo de Heat, el último tema de la versión del disco sin bonus tracks, puede graficar algo del espíritu introspectivo que lo atraviesa:

Entonces vimos al perro de Mishima
atrapado entre las piedras
obstruyendo la catarata,
las canciones de polvo,
el mundo podía acabarse,
la noche siempre estaba cayendo,
el pavo real en la nieve,
y me digo a mí mismo:
no sé quién soy,
y me digo a mí mismo:
no sé quién soy…

Y hablando de música…

Bowie siempre se ha caracterizado por conferirles a sus trabajos un marcado dinamismo guitarrístico, no es casual que desde siempre lo hayan acompañado en sus proyectos guitarristas de la talla de Mick Ronson, Robert Fripp, Reeves Gabrels o Carlos Alomar. The Next Day no es para nada una excepción a esa regla, es más, en este álbum los trabajos de guitarra de Earl Slik, Gerry Leonard y David Torn imprimen una línea exquisita a algunos temas (Valentine’s Day, (You Will) Set The World On Fire, You Feel So Lonely You Could Die, las texturas acústicas de Heat, entre otros). Del bajo se encargaron Gail Ann Dorsey y Tony Levin, de las baterías Sterling Campbell y Zachary Alford. Tony Visconti vuelve a estar al lado de D B, co-produciendo, arreglando cuerdas y ocupándose de algunos arreglos de teclados. Steve Elson (Let’s dance) participó en el saxo y el clarinete, y los coros son de Janice Pendarvis.

El track Heat es una explícita reverencia a su siempre admirado Scott Walker y si bien corta un tanto con la vena sintética y rockera del disco, como cierre e invitación a la introspección, con sus atmosféricas alusiones al Tilt del genial compositor, es una de las canciones más relevantes.

Los dos videos que aparecen bajo la reseña oficiaron de adelanto de este atinado regreso del “White Duke”. El disco saldrá a la venta el 12 de este mes. Dadas las versiones acerca de las reticencias de Bowie a salir a girar con The Next Day, disfrutemos por ahora de lo que hay disponible, que por otra parte no es para nada frugal, es uno de los mejores banquetes a los que nos ha invitado en los últimos tiempos el músico británico.

Estos son los créditos tema por tema:

  1. “The Next Day” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
    • David Bowie and Tony Visconti – String arrangement
  2. “Dirty Boys” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals
    • Gerry Leonard – Guitar
    • Earl Slick – Guitar
    • Tony Visconti – Guitar
    • Tony Levin – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Steve Elson – Baritone Sax
  3. “The Stars (Are Out Tonight)” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Acoustic Guitar
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Steve Elson – Baritone Sax and Contrabass Clarinet
    • Tony Visconti – Recorder
    • Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
    • David Bowie and Tony Visconti – String arrangement
    • Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
  4. “Love Is Lost” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Keyboards
    • Gerry Leonard – Guitars
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
  5. “Where Are We Now?” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Keyboards
    • Gerry Leonard – Guitar
    • Tony Levin – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Henry Hey – Piano
    • Tony Visconti – Strings
  6. “Valentine’s Day” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals
    • Earl Slick – Guitars
    • Tony Visconti – Bass
    • Sterling Campbell – Drums
  7. “If You Can See Me” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Keyboards
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Tony Levin – Bass
    • Zachary Alford – Drums & Percussion
    • Gail Ann Dorsey – Backing Vocals
  8. “I’d Rather Be High” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals
    • Gerry Leonard – Guitars
    • Tony Levin – Bass
    • Zachary Alford – Drums
  9. “Boss of Me” – (Bowie/Leonard)
    • David Bowie – Vocals
    • Gerry Leonard – Guitars
    • Tony Levin – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Steve Elson – Baritone Sax
    • Tony Visconti – Recorder
    • Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
  10. “Dancing Out In Space” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Keyboards
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
  11. “How Does The Grass Grow?” – (Bowie/Jerry Lordan)
    • David Bowie – Vocals and Keyboards
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Gail Ann Dorsey – Backing Vocals
    • Contains an interpolation of “Apache” written by Jerry Lordan and published by Regent Music Corp. and Francis, Day and Hunter.
  12. “(You Will) Set The World On Fire” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals
    • Earl Slick – Guitar
    • Gerry Leonard – Guitar
    • Tony Visconti – Bass
    • Sterling Campbell – Drums & Tambourine
    • Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
  13. “You Feel So Lonely You Could Die” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Acoustic Guitar
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Tony Visconti – Guitar
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Henry Hey – Piano
    • Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
    • Tony Visconti – String Arrangement
    • Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
  14. “Heat” – (Bowie)
    • David Bowie – Vocals and Acoustic Guitar
    • Gerry Leonard – Guitar
    • David Torn – Guitar
    • Gail Ann Dorsey – Bass
    • Zachary Alford – Drums
    • Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
    • Tony Visconti – String arrangement



         
     
     

jueves, 21 de febrero de 2013

En su primera guarida (poemario completo en PDF)

Agradezco a todos los lectores, declarados o secretos, que han leído los poemas de En su primera guarida que he ido subiendo individualmente. El enlace que aparece a continuación es para descargar el poemario completo en formato PDF. También encontrarán un enlace idéntico en la página Descargas PDF.



jueves, 14 de febrero de 2013

Reminiscencia

Casi un año,

no queda más rastro que una lluvia

ensortijando un túmulo,

saludando el insólito replegarse del invierno.



Un agua que asfixia,

reino del gris inexorable:

infame impunidad de la vejez

celebrando la cotidiana ceremonia

del almuerzo…



Acaso deba reconocerle al destino

esa extraña merced:

haberse visto exento

de obrar con la modesta pulcritud

de los nuevos dioses.



¿Dónde están los únicos ojos que le vieron?



Ay de la cetrina profundidad

que aguardaba, si ni las más yertas calles

le atrapaban con su efímera magia de gaviotas. 



No queda más rastro que un agua.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Espera

Cesaba,

suspendida;

la verde centuplicación,

de hierro,

sopesaba las manos,

del cuerpo, remontando

el río sepultado.



Miraba,

suspendida,

el apretujado blanco,

pugnando por quebrar,

la niebla, sustituta:

refulge el verde multitudinario

cuando lejana, el agua,

diminuta, que se yergue,

repliega su tumulto,

su apabullante serpentear,

albino, luchando por quedarse.



Cesaba,

suspendida,

hincando flechas de fe en la bruma:

viento del desierto,

aire del desierto,

cristalino…

jueves, 7 de febrero de 2013

Letra muda

El pozo

arrastra hasta las piedras,

hechiza incluso a las más hostiles voluntades.

(todo se precipita…)  

Una mano se aferra,

vieja, solitaria,

para no caer en el único abismo.

martes, 5 de febrero de 2013

Una noche y un pan

Construye su casa en otro espacio.

El instante se redacta a sí mismo

sirviéndose de una noche y un pan,

de un cuenco vaciado de remotos sentidos.



Hallar aquella voz perdida,

hallar la ciclópea prestidigitación de la infancia,

allá donde las otras luces alumbran

una tierra de azules veredas.



Ese oscuro bullicio

circundado por indemnes y viejas cantarinas

ejecutando al unísono arpegios disonantes,

en bla bli blu,

precipita un final, una furia de lobos.



Conocer al enemigo,

viejo arte de la guerra:

demanda de sinrazones,

de abdicaciones,

de ser consagrado por una invisible huella

el más denodado guerrero.



Desde la asfixia de un sentenciarse

a la mismísima nada,

erige el sigiloso y postrero vocablo…

miércoles, 30 de enero de 2013

Nico Muhly: Drones


Nico Muhly, viene demostrando desde hace ya tiempo, su versatilidad para disparar sus polifónicos dardos en varios frentes. Muchos se acercaron a su obra, gracias a su estupenda participación en los tracks de la película The Reader, de Stephen Daldry —cabe apuntar un inciso al respecto en relación a lo acertado de la elección que Daldry hace en función de la musicalización de sus películas, ya que su mejor trabajo para quien escribe, The Hours, fue musicalizado por el prolífico Philip Glass—. Y hablando de tangentes y adyacencias musicales, este joven nacido en Vermont, cuenta entre otros honores el haber participado en los interesantísimos The Crying Light, Swanlights y Cut the World de Antony & The Johnsons, con lo que ha dado sobradas muestras de un margen de maniobrabilidad estético amplísimo para transitar no sólo el género clásico contemporáneo, por ejemplo trabajando junto a Glass, o mostrando su talento para la ópera y la musicalización cinematográfica, sino también para abordar el pop-avant-garde polifacético del chico mimado de Lou Reed, o las composiciones en colaboración con Grizzly Bear.

Después de los álbums, Speaks Volumes (2006), Mothertongue (2008), The Reader [Original Motion Picture Score] (2009), y I Drink the Air Before Me (2010), este joven compositor de sólo 31 años vuelve a sorprender gratamente con sus singulares zumbidos en su Drones. El disco es la suma de tres EPs: “Drones & Violin”, “Drones & Viola” y “Drones & Piano”

Habló Muhly alguna vez sobre esto de construir, de desarrollar armonías y melodías que se deslicen por sobre un campo sonoro estático, y es esto precisamente lo que se percibe en Drones, esa suerte de inmanencia sonora a cuya uniformidad se contraponen pianos, violines y violas, pasando por momentos de extrema intensidad melódica y armónica, hasta instancias cuasi minimalistas, como por ejemplo en el último track, Drones in Large Cycles, composición en la que el efecto pedal lo aportan sintetizadores. 

Contrariamente a lo que puede presuponerse, estos drones no están anclados en un concepto de música concreta, esa suerte de sustain sonoro lo aportan a los tracks los instrumentos, estableciendo una línea sobre la cual se van montando armonías y melodías que remiten a un atonalismo sin pretensiones de estilo, y por momentos a algunos pasajes de ambientación satieana. 

Los músicos que participan en el álbum, son Bruce Brubaker en piano,  Nadia Sirota en viola y Pekka Kuusisto en violín.