lunes, 27 de diciembre de 2021
Adrian Smith, Richie Kotzen y un temazo de época
miércoles, 7 de octubre de 2020
AC/DC: Shot in the Dark, adelanto de Power Up
Con
un tema que hace honor a la inconfundible marca de la banda, AC/DC anticipa su decimoséptimo trabajo de estudio y sus intenciones de volver a girar en una etapa
pos-pandemia.
Signado por el retorno del vocalista Brian Johnson, la confirmación como guitarrista rítmico de Stevie Young y la contundente ausencia del inolvidable Malcolm Young, Shot in the Dark se adelanta a la salida del disco Power Up, planificada para el próximo 13 de noviembre. La publicación de esta entrega de doce tracks en la que Brendan O'Brien vuelve a producir a AC/DC, contará con ediciones especiales en vinilo y una edición deluxe con un packaging especial. La banda no entraba a un estudio a grabar un nuevo álbum desde Rock or Bust (2014), y no fueron pocas las trabas que tuvo que vencer el legendario Angus Young para rearmar al grupo en pos de la grabación de este último trabajo y de la idea de salir de gira cuando esta maldita pandemia se corra de escena. Es que Brian Johnson debió abandonar como se sabe la formación por sus problemas de audición, siendo reemplazado por Axl Rose en los compromisos en vivo de AC/DC para desengaño de una buena parte de los fans de la banda. Pero ya lo tenemos de vuelta. Por su parte Phil Rudd tuvo que enfrentar un período de arresto domiciliario por tenencia de drogas y fue asimismo imputado de contratar a un grupo de sicarios para perpetrar un asesinato. Y el bajista Cliff Williams había decidido retirarse luego de la gira de presentación de Rock or Bust en 2016. No obstante, las insistencias del gran Angus surtieron su efecto y la agrupación entró a los estudios Warehouse de Vancouver con la formación de Brian Johnson en voz, Cliff Williams en bajo, Phil Rudd en batería, Stevie Young (sobrino de Angus y Malcolm) en guitarra rítmica y coros y Angus Young en su personalísima e insustituible primera guitarra. Probablemente la alusión a lo oscuro en el título de este tema adelanto (homónimo de la canción de Ozzy Osbourne) alegorice el luto por la partida de Malcolm Young en noviembre de 2017; como Back in Black, aquel inolvidable tanque del rock que este año cumplió su cuarta década de gloriosa vigencia, significó claramente el luto por la temprana muerte de Bon Scott. Este trabajo es un homenaje a mi hermano Malcolm, al igual que Back in Black estaba dedicado a Bon Scott, declaró Angus Young. Shot in the Dark es un clásico tema de AC/DC para no entrar en críticas que no son el espíritu de esta entrada. Hace ya un largo tiempo, el propio Angus ironizó en una declaración a la salida de su duodécimo disco The Razors Edge: estoy harto de la gente que dice que nuestros once discos suenan exactamente igual. En realidad, son doce los discos que suenan exactamente iguales. AC/DC nunca se planteó ser una banda cuyo objetivo fuese el de explorar nuevas texturas musicales. Como afirma Jesse Fink en su excelente libro de 2013 Los Young: los hermanos que crearon AC/DC, la fortaleza acaso más distintiva de la agrupación estuvo siempre en seguir haciendo un excelente rock 'n' roll con un lenguaje musical y una estructura simples, pero reafirmándose constantemente en ese sello inconfundible que desde los '70 ha venido cautivando a decenas de millones de seguidores. AC/DC posee como pocos grupos el mérito de poder hermanar hoy en día a un abuelo y a un nieto en su enardecido entusiasmo por verlos en vivo. Quizás si se da la vuelta, esta sea la última oportunidad de ver en forma presencial a la mítica banda australiana en uno de esos característicos conciertos que suelen significar una verdadera fiesta de la música.
martes, 10 de abril de 2018
A treinta años del lanzamiento de Seventh Son of a Seventh Son, de Iron Maiden
Abril de 1988. Un año y algunos meses atrás, a fines de septiembre de 1986, Iron Maiden lanzaba su sexto álbum de estudio Somewhere in Time, obra que le valió a la agrupación liderada por Steve Harris la reticencia de una parte de su grey, dada la ortodoxia de esa franja del público maideneano que no estaba dispuesta a tolerar el uso de sintetizadores, pretendiendo que la banda siguiese con su formato instrumental habitual hasta el momento, con las famosas guitarras gemelas de Dave Murray y Adrian Smith, el preeminente bajo de Harris y la enérgica batería de Nicko McBrain. Pero redoblando la apuesta en la decisión de seguir explorando esas nuevas texturas sonoras, La Doncella de Hierro edita el 11 de abril de 1988 Seventh Son of a Seventh Son, disco que como sus predecesores fue producido por Martin Birch y lanzado bajo la órbita de la discográfica EMI-United Kingdom.
Las referencias literarias en la música de Maiden son harto conocidas, sobre todo obviamente por sus fans. En la portada de Live After Death (1985), engendrada por Derek Riggs, se ve a un Eddie the Head saliendo en llamas de una tumba en cuyo epitafio se lee la frase: That is not dead which can eternal lie, Yet with strange aeons even death may die./ Que no está muerto lo que puede yacer eternamente, Y en los aeones por venir incluso la muerte puede morir., perteneciente al cuento The Nameless City/ La Ciudad sin Nombre (1921), de H. P. Lovecraft. El tema Murders in the Rue Morgue, del disco Killers (1981), está basado en el cuento (1841) de Edgar Allan Poe al cual se le reconoce la inmensa influencia que tuvo a posteriori en el género de la novela policial. El track Brave New World, del trabajo homónimo (2000), está inspirado en la novela distópica Un Mundo Feliz (1932) de Aldous Huxley. En el caso de Seventh Son of a Seventh Son, Harris, tras leer la novela del autor estadounidense Orson Scott Card titulada Seventh Son/ El Séptimo Hijo (1987), decide hacer de la séptima entrega de estudio de Iron Maiden una obra conceptual fundada —en parte— en la vida de Alvin Miller (Maker), protagonista de la historia de Card, quien siendo el séptimo hijo varón de un séptimo hijo varón, posee poderes sobrenaturales. En palabras del propio Harris: Era nuestro séptimo álbum de estudio y yo aún no tenía el título o alguna idea en absoluto. Entonces leí la historia del Séptimo hijo, esta figura mística que se supone que tiene todos estos dones paranormales, como la clarividencia, y era más, al principio, como que sólo sería un buen título para el séptimo álbum, ¿sabes? Pero entonces llamé a Bruce (Dickinson) y empezamos a hablar al respecto y la idea simplemente creció.
Los Maiden venían de hacer desde el ingreso de Dickinson cuatro discos de estudio que desde lo lírico fueron mucho más aleatorios: The Number of the Beast (1982), Piece of Mind (1983), Powerslave (1984) y Somewhere in Time (1986). De todos modos, la idea de grabar un álbum conceptual no responda tal vez solamente a quebrar ese patrón. Generacionalmente, salvo Nico McBrain que era mayor, Steve Harris, Adrian Smith y Dave Murray ya habían cumplido su tercera década de vida, y Bruce Dickinson estaba a meses de cumplirla, y acaso implícitamente, una idea de madurez musical ligada al hecho de poder construir una obra que sostenga criterios compositivos desde el primero al último tema, haya aportado su cuota. Y la novela de Card fue el disparador, y para quienes la hayan leído, las referencias al mundo de la magia y lo sobrenatural, pueden ligarse al Alvin Maker de El Séptimo Hijo en parte, pero la séptima criatura de estudio de Iron Maiden trasciende los escenarios de esos Estados Unidos aún en pleno proceso de consolidación que son el ambiente y el medio social y religioso en que ese séptimo hijo varón de un séptimo hijo varón creado por Card descubre ser el Hacedor que tiene por misión luchar contra la nada de un Deshacedor, tarea que para el autor, desde lo moral, supera la simplificación de la idea del bien contra el mal. En verdad hay mucho ingrediente también en Seventh Son of a Seventh Son de la tradición folclórica europea poblada de narraciones góticas, vinculadas al paganismo, la magia, lo sobrenatural y lo profético.
Musicalmente hablando, desde el primer track, queda claro que las cuerdas sintetizadas llegaron para quedarse. Promediando el disco, los teclados harán asimismo lo suyo, reafirmando esa impronta resistida por los puristas que recibieron con reservas o con un rechazo absoluto el trabajo anterior. Y lo expansivo, los acordes abiertos, las exquisiteces de un Smith inspiradísimo en el último disco de su primera etapa en la banda (se incorporó nuevamente en la grabación de Brave New World y hoy sigue siendo parte del grupo). Adrian Smith es en lo musical la viga maestra en toda la obra, más allá de figurar como compositor en los créditos de solo tres temas: Moonchild, Can I Play with Madness y The Evil that Men Do. Todo SSOASO está teñido de esa característica, un Smith en vena arreglador y un Dave Murray con un lirismo e inspiración proverbiales en sus solos (Moonchild es el claro botón de muestra de ese patrón que se va a mantener con sus matices hasta el final), y ambos guitarristas fusionándose en melodías armonizadas que nunca Maiden logró siquiera igualar en su posterior discografía. Salvo el tema The Prophecy, del cual puede rescatarse acaso su final acústico, motivo musical que podría haber formado parte del tema netamente instrumental del cual el disco carece, desde Moonchild hasta Only the Good Die Young, hay un ensamble sonoro, un vestigio tímbrico, una inspiración melódica y una interpretación vocal admirables: la obertura en in crescendo de Moonchild. Los arreglos de Smith y las melodías armonizadas de Infinite Dreams. El momento pop de la obra con Can I Play with Madness: una canción más sintética, con coros hiperpegadizos. The Evil That Men Do, que terminó convirtiéndose en un épico maideneano que rara vez la banda no ha programado en sus sets de presentaciones en vivo. Los casi diez minutos de Seventh Son of a Seventh Son, donde lo instrumental se cobra su buena parte con inolvidables solos de guitarra. Otra vez las excelentes melodías de Maiden en The Clairvoyant, con uno de los mejores solos de Murray de todos los tiempos. Y un final con Only the Good Die Young, sintetizando en sus casi cinco minutos el enorme capital musical y lírico del álbum.
A partir del disco siguiente, No Prayer for the Dying (1990), Adrian Smith fue reemplazado por el guitarrista Janick Gers. Y Fear of the Dark (1992) marcó la despedida de un Dickinson que en los noventa, dejó un par de más que buenos álbumes como solista, algunos contándolo a Adrian Smith como integrante en los créditos y en las giras en vivo. Por su parte, la banda incorporó a Blaze Bayley como nuevo vocalista en dos entregas —The X Factor (1995) y Virtual XI (1998)— con las que si bien se logró sostener al grupo de pie, no se aportó nada equiparable desde lo compositivo con lo que se produjo hasta Seventh Son of a Seventh Son. Brave New World (2000) marcó la vuelta de Dickinson y Smith y la permanencia de Gers en una agrupación con tres primeras guitarras, con un consecuente sello más sinfónico, sobre todo en las presentaciones en vivo. Significó también junto al siguiente álbum, Dance of Death (2003), el retorno a un Maiden de canciones más a la medida de la feligresía nostálgica de unos '80 que con todo nunca iban a ser mejor evocados que con los clásicos himnos de esa década. Le oí decir una vez a alguien que lo que vino después compositivamente en la banda liderada por Steve Harris, daba la impresión al escucharlo, de estar ante la obra de un grupo de millonarios ingleses encerrados en un palacio de campiña, empecinados por hacer canciones de corte progresivo en donde el único desafío parecía ser que los temas sean cada vez más extensos. Tal vez haya tenido razón. De hecho Empire of the Clouds, el último track de The Book of Souls (2015), tiene una duración de más de dieciocho minutos. Pero no es tampoco menos cierto que sostener niveles de inspiración tan altos sin recalar a veces en alguna extravagancia, es casi imposible. Y por fortuna, vivimos en una época en que el acceso a los discos implica una simple búsqueda y un click para escucharlos. Para quien escribe, volver a Seventh Son of a Seventh Son, como a tanta otra música, libros, películas, es volver a la cifra de una época, volver a un espacio delimitado, volver a emociones recobradas gracias artistas que en la significación de su propia individualidad, construyeron un espejo en que uno también puede verse reflejado.
domingo, 4 de septiembre de 2016
Nick Cave & The Bad Seeds: Jesus Alone
miércoles, 6 de julio de 2016
ERIC CLAPTON: Spiral, video promocional de I Still Do, último disco de Slowhand
Se comparte el video del tema Spiral, cuarto track del opus 22 recientemente editado del músico británico. Si bien de manera no excluyente, como en su proverbial From the Cradle (1994), en Riding with the King (2000) o en Me and Mr. Johnson (2004), el blues sobrevuela algunas regiones de este álbum en el cual de las doce composiciones, solo dos (Spiral y Catch the Blues) cuentan con la autoría del ex Cream y The Yardbirds. La portada del disco estuvo a cargo del ya octogenario artista pop británico Peter Blake, quien diseñara en los '60 la emblemática cubierta de Sargent Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) de The Beatles. I Still Do fue producido por Glyn Johns, quien produjera en 1977 el legendario Slowhand, quinto trabajo de estudio en solitario de Eric Calpton.
sábado, 21 de noviembre de 2015
David Bowie: Blackstar
domingo, 5 de julio de 2015
Massacre: Biblia Ovni
Tal vez, la mal llamada madurez artística, no sea otra cosa que mantenerse firme en el lúdico y anárquico proceso de aprender a calibrar cada vez más el cincel con el cual se labra la obra que expresa las obsesiones y búsquedas de un determinado artífice. "El mamut es nuestro Jessico, bisagra, despegue" declaró Walas en una entrevista en torno a Biblia Ovni, acaso aludiendo a la evolución precedida por dicho disco (2007), Ringo (2011) y Aerial 13 (2013, regrabación del Aerial del ´97 con modificaciones en el cover y las versiones). Desde el primer tema, Mi amiga soledad, track hiperpoderoso, con un riff formidable, se percibe esa sensación de encontrarse ante un trabajo forjado sobre conceptos sólidos, granados por una banda con casi tres décadas de historia entre sus haberes. Si bien los tonos y las estructuras de las canciones son muy eclécticos en Biblia Ovni, la lírica apunta claramente a lo existencial: evolucionismo, intervención extraterrestre o la mano de la deidad, pero en definitiva la expresión de la necesidad del ser humano de creer en algo para poder sustentar y darle sentido a su vida. No está para nada ausente en el último trabajo de Massacre la exquisitez guitarrística de Pablo Mondello y Federico Piscorz, caracterizada por esa impronta épico-melódica que no pierde nunca su afable agresividad. Por otro lado, los sintetizadores tuvieron también su papel en un disco en que en realidad se grabaron con la misma intensidad las guitarras y las máquinas, dándoseles el predomino a unas u otras en el proceso de mezcla. La producción estuvo a cargo de Alfredo Toth y Pablo Guyot, quienes entre otros antecedentes, acompañaron a Charly García en la presentación de Clics Modenos (1983) y fueron junto a Willy Iturri los integrantes de G.I.T. Las musas ceratianas han dicho presente por su parte en Biblia Ovni, sobre todo si uno se remite a la fase más rockera de Soda Stereo, que ciertamente podría cifrarse en el álbum Canción Animal (1990); Sin dormir, el tema más "canción", es quizás una de las muestras más claras de tal influencia. Domador de jaguares, el track 8, tiene una historia que involucra a Johnny Marr, a Ian Curtis y al propio Walas: “El año pasado, cuando tocó, fui a saludarlo. Le llevé discos y su libro de fotos (Instrument, con Pat Graham) donde hay cincuenta instrumentos de amigos de él, Flaming Lips, Sonic Youth, Smiths obvio. Ahí hay una guitarra que, desde chico, quise tener, la Vox Phantom. Es una viola inglesa emblemática, la usaba Ian Curtis las pocas veces que tocaba la guitarra. Y yo la pude tener ahora, que soy rocker consumado. Bien, cuando estábamos charlando con Johnny Marr, le llevé el libro y le dije que me encantaron las reseñas que hizo. El me miró a los ojos y me preguntó: ‘¿Viste la Phantom?’. Él la tiene en su casa de Manchester. Y de eso se trata: el tema dice que su casa está embrujada del fantasma del ahorcado.” Los dos últimos tracks, Despoblando el planeta (una declaración por la no procreación) y Feliz noviembre (la recuperación del Tiempo Perdido de las épocas de Cemento y el Parakultural en una cálida noche de noviembre de 2014) son los más extensos y poseen cierta impronta rapsódica y progresiva. Ya sea consciente o azarosa la opción de cerrar el disco con un tema como Feliz noviembre, el tema oficia como una suerte de balance de época de una banda que toma lo mejor de su historia para pulir cada vez más su mensaje: "...mientras pienso si esto lo soñé, nuestra siembra comienza a florecer..."
jueves, 24 de julio de 2014
Linyera
Daniel Melingo fue en los '70 partenaire del músico brasileño Milton Nascimento. En los '80 formó parte de dos bandas emblemáticas del rock nacional: "Los Abuelos de la Nada" y "Los Twist", además de participar como invitado en uno de los proyectos solistas de Charly García: Piano Bar (1984). Como si estos antecedentes no bastaran para dar sobradas muestras de eclecticismo musical, desde 1995, quien declara sentirse identificado con la libertad anárquica del linyera, se convirtió en un originalísimo exponente del tango y la milonga urbana con sus álbumes: H2O (1995), Tangos Bajos (1998), Ufa (2003), Santa Milonga (2004), Maldito Tango (2007) y Corazón y Hueso (2011). El próximo 2 de agosto, en el ND Teatro de Buenos Aires, Melingo presentará Linyera, un LP en el que conviven desde una versión de la Canción del Linyera, de Antonio Tormo, o Volver a los 17, de Violeta Parra, hasta una bossa nova con versos de García Lorca; desde el Soneto para Daniel Reguera de Atahualpa Yupanqui, escrito en el año 1965, instrumentado —entre otros— por Jaime Torres y Skay Beilinson, hasta un tema dedicado a Juan Salvo, el entrañable personaje de El Eternauta. Vientos con sordina, tangos —en los que se ha incorporado al piano, contrariamente a las propuestas precedentes en que las guitarras jugaron un rol preponderante—, bandoneones y esa cruda impronta riberesca de esta suerte de Tom Waits rioplatense, cohabitan en el disco con sublimes arreglos de cuerdas y hasta con los ingredientes electrónico y dub en los bonus tracks. Cabe mencionarse lo dificultoso que es para cualquier músico plantearse fusionar universos líricos y musicales aparentemente tan distantes, sin llegar a esos pastiches construidos con la lógica de la mera suma de elementos sin criterio alguno. Linyera sale holgadamente airoso de ese desafío, constituyendo esto una de las muchas razones por las cuales este último trabajo de Melingo merece ser tenido en cuenta.
jueves, 26 de junio de 2014
Philip Selway: Coming Up For Air, adelanto de "Weatherhouse"
En agosto de 2010, Philip Selway, baterista de la ya legendaria Radiohead, comenzó junto a Sebastian Steinberg, Lisa Germano, Glenn Kotche y Pat Sansone, el proceso de grabación de Familial, su primer disco solista. Familial no fue felizmente en absoluto una secuela de su desempeño como baterista en la banda de Abingdon, fue por el contrario una propuesta conformada por diez canciones intimistas, muy logradas y maduradas a lo largo de varios años. El mismo Selway admitió la clara reminiscencia “Nick Drake” que se advierte en el álbum: “He escuchado a Nick Drake una absurda cantidad de veces durante años, y entonces todo eso se va filtrando dentro de ti sin que te des cuenta.” En 2011 fue lanzado Running Blind, un EP de cuatro canciones que van en la misma línea de los temas del disco que lo precedió. El próximo 7 de octubre, a través de Bella Union, será publicado Weatherhouse, un trabajo de diez canciones que configuran la tercer apuesta solista de Selway y del cual ya puede escucharse el primer track: Coming Up For Air. Con una orquestación mucho menos minimalista, un alejamiento de la impronta guitarrística y una línea percusiva más enérgica, este primer corte, -sobre el cual manifestó su artífice: “…es como un balance de mi vida. Quería transmitir una sensación de liberación y afirmación. Esta fue la primera canción que grabamos, pero desde el primer momento no tenía nada que ver con Familial-, abre lo que supone un álbum diferente a las composiciones en solitario que previamente mostró el baterista de Radiohead.
viernes, 21 de marzo de 2014
Venter: adelanto de "Aurora", el próximo trabajo de Ben Frost
miércoles, 12 de febrero de 2014
Matías García: Viento Magnético
Viento Magnético es el primer disco solista de Matías García, un álbum íntegramente acústico en donde el género "canción" es abordado con una gran lucidez y acierto musicales.
Solemos aplicar el rótulo “canción” a un número demasiado excesivo de expresiones musicales, y por supuesto, nadie es quien para exigirles a los músicos no tentarse con las múltiples posibilidades de ramificación que ofrece el ya a estas instancias tan explorado arte de referenciarse a través de los sonidos. Pero canciones son canciones muchachos, y lo cierto es que quien se proponga vérselas con este género debe estar dispuesto a deshacerse de la mayor cantidad de artificios posible, y desde esa austeridad, universalizar lo que sea que haya motivado el hecho de encomendarse a esas musas tan esquivas, y lograr seducirlas, empresa para nada fácil por cierto.
Con Viento Magnético, Matías García da una verdadera master class de la veta “canción”. Es un disco íntegramente acústico, de canciones que delinean desde el flash epifánico de Culo Romano, el conciso dictámen de Oficio, al que le basta un minuto y diecisiete segundos para defender su lugar en la lista de tracks, alguna que otra faceta del amor aludidas elegantemente en Biónico (verdadero temazo), Por las buenas y Chapuzón, y el —para quien escribe— himno a la alegría del disco, Ventolín. Por otra parte, desde lo guitarrístico, los temas van al grano, sin estorbos ni sobrecargas armónicas ni técnicas, y desde lo lírico, las letras van en esa línea directa y sintética que propone el álbum desde los primeros compases del primer track.
Es muy habitual a la hora de reseñar música, hacer paralelismos entre lo que se está reseñando y algún modelo de referencia. Hablar de supuestas influencias implícitas facilita la empresa y suele constituir un recurso válido, pero las canciones de Matías, sobre todo en lo concerniente a la personalísima interpretación vocal, hacen positivamente dificultosa la faena de trazar similitudes.
Todos los temas del disco, grabado en ESTUDIOS ION, son de Matías García, así como la producción y la voz y la guitarra acústica que se registraron. La ingeniería de sonido la realizó Leonardo Checchia. Camilo Semería es su productor ejecutivo. Andy Domínguez y Julián Desbats fueron los responsables de la foto y el diseño de tapa. Como promoción del disco, se filmó el video de Chapuzón, cuya realización estuvo a cargo de María di Lello. Respecto del futuro próximo, Matías tiene pensado salir a girar con Viento Magnético y con nuevas canciones que quedaron fuera del álbum, en el formato en que fue grabado el disco (guitarra acústica y voz).
viernes, 19 de julio de 2013
Rosal: Un fuerte en el corazón
Participan como invitados en Un fuerte en el corazón Jimena Lopez Chaplin: voz en La que canta, Juanpi Di Leone: flauta en En mí, en vos y armónica en Apaga el fuego, Axel Krygier: voz en En mí, en vos, Dario Jalfin: arreglo de voces en Por tu fe y Tomi Lebrero: bandoneón en Avenida.
Realizado el 15 April 2013
Producido por Rosal
Mezclado por Ezequiel Kronenberg
Grabado por Daniel Ovie y Ezequiel Kronenberg
Masterizado por Daniel Ovie
Grabado y mezclado en Spector Studios
María Ezquiaga: voz y guitarras
Ezequiel Kronenberg: bajo, guitarra, teclados, percusión
Martin Caamaño: guitarras
Manuel Caizza: batería, percusión
Invitados:
Jimena Lopez Chaplin: voz en "La que canta"
Juanpi Di Leone: flauta en "En mí, en vos" armónica en "Apaga el fuego"
Axel Krygier: voz en "En mí, en vos"
Dario Jalfin: arreglo de voces en "Por tu fe"
Tomi Lebrero: bandoneón en "Avenida"
Fotografia y fotos booklet: Victoria Dobaño
Diseño gráfico: Zona de obras
viernes, 14 de junio de 2013
Los primeros 40 años de Berlin, de Lou Reed
lunes, 15 de abril de 2013
Depeche Mode: Delta Machine (a question of rupture)
El decimotercer álbum del grupo comandado por Martin Gore, Andy Fletcher y Dave Gahan, se perfila como una clara apuesta a consolidarse en un punto de inflexión, que sin embargo no desecha en absoluto el virtuoso camino transitado por Depeche Mode hasta los días que corren...
domingo, 3 de marzo de 2013
David Bowie: The Next Day
Tras el adelanto de dos videos y un tema, y la sorpresiva subida del disco completo a la plataforma iTunes, David Bowie invita a un esperado festín a su expectante congregación de fans, uno de los mejores trabajos de los últimos tiempos y un guiño indiscutible a lo mejor de su extensa y prolífica carrera.
- “The Next Day” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
- David Bowie and Tony Visconti – String arrangement
- “Dirty Boys” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals
- Gerry Leonard – Guitar
- Earl Slick – Guitar
- Tony Visconti – Guitar
- Tony Levin – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Steve Elson – Baritone Sax
- “The Stars (Are Out Tonight)” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Acoustic Guitar
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Steve Elson – Baritone Sax and Contrabass Clarinet
- Tony Visconti – Recorder
- Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
- David Bowie and Tony Visconti – String arrangement
- Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
- “Love Is Lost” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Keyboards
- Gerry Leonard – Guitars
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- “Where Are We Now?” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Keyboards
- Gerry Leonard – Guitar
- Tony Levin – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Henry Hey – Piano
- Tony Visconti – Strings
- “Valentine’s Day” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals
- Earl Slick – Guitars
- Tony Visconti – Bass
- Sterling Campbell – Drums
- “If You Can See Me” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Keyboards
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Tony Levin – Bass
- Zachary Alford – Drums & Percussion
- Gail Ann Dorsey – Backing Vocals
- “I’d Rather Be High” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals
- Gerry Leonard – Guitars
- Tony Levin – Bass
- Zachary Alford – Drums
- “Boss of Me” – (Bowie/Leonard)
- David Bowie – Vocals
- Gerry Leonard – Guitars
- Tony Levin – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Steve Elson – Baritone Sax
- Tony Visconti – Recorder
- Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
- “Dancing Out In Space” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Keyboards
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- “How Does The Grass Grow?” – (Bowie/Jerry Lordan)
- David Bowie – Vocals and Keyboards
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Gail Ann Dorsey – Backing Vocals
- Contains an interpolation of “Apache” written by Jerry Lordan and published by Regent Music Corp. and Francis, Day and Hunter.
- “(You Will) Set The World On Fire” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals
- Earl Slick – Guitar
- Gerry Leonard – Guitar
- Tony Visconti – Bass
- Sterling Campbell – Drums & Tambourine
- Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
- “You Feel So Lonely You Could Die” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Acoustic Guitar
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Tony Visconti – Guitar
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Henry Hey – Piano
- Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
- Tony Visconti – String Arrangement
- Gail Ann Dorsey and Janice Pendarvis – Backing Vocals
- “Heat” – (Bowie)
- David Bowie – Vocals and Acoustic Guitar
- Gerry Leonard – Guitar
- David Torn – Guitar
- Gail Ann Dorsey – Bass
- Zachary Alford – Drums
- Antoine Silverman, Maxim Moston, Hiroko Taguchi, Anja Wood – Strings
- Tony Visconti – String arrangement













