viernes, 8 de agosto de 2014

OSCURALIPSIS: Cuento de Violeta Soto

La hoja de la fecha se despegó del calendario, lo hizo sola, aún no eran las doce de la noche. Juan la observó en el suelo y se quedó pensando: "qué mal hacen las cosas”; siguió escuchando la radio, se acostó, dio vueltas y más vueltas, y no se pudo dormir.

Al levantarse, calculando que ya había amanecido, miró por la ventana, pero aún estaba el cielo muy oscuro. Fue hasta la cocina y sobre el piso vio caídas, unas sobre otras, las hojas que quedaban del almanaque.

Todas cayeron planeando hacia un círculo imperfecto, TODAS, hasta la del 31 de diciembre. Le recordaron sus tiempos de pibe, cuando jugaba a las “figuritas” con sus amigos del barrio y las dejaban caer desde una pared al piso, en una azarosa siembra de fotos redondas, con la imagen de los ídolos del fútbol.

Miró otra vez por la ventana: el jardín no se veía… No llegó el alba. En la radio terminó un programa pero no comenzó el siguiente…, tampoco se escuchó el “pip” que anuncia la hora, solo el ruido áspero de la estática, Y NADA.

Corrió el dial…, y lo mismo: la estática.

En Oriente la noche se prolongaba desde hacía más de un día, luego en África y en el Atlántico. En su chacra Juan no notó que la noche había sido más oscura. Grandes lagunas negras separaban el espacio entre las estrellas; algo era muy extraño, pero Juan no reparó demasiado en eso. El sol fue una de las tantas estrellas que se apagaron. No hubo amanecer…

El sueño lo fue venciendo y Juan volvió a la cama para dormir, sin saber, igual que todos, que el sueño sería infinito, de una noche infinita; que oscureció meridiano tras meridiano. Todos los seres del planeta se durmieron para siempre, envueltos en un frío que ya nunca los dejaría despertar.   

jueves, 24 de julio de 2014

Linyera



Daniel Melingo fue en los '70 partenaire del músico brasileño Milton Nascimento. En los '80 formó parte de dos bandas emblemáticas del rock nacional: "Los Abuelos de la Nada" y "Los Twist", además de participar como invitado en uno de los proyectos solistas de Charly García: Piano Bar (1984). Como si estos antecedentes no bastaran para dar sobradas muestras de eclecticismo musical, desde 1995, quien declara sentirse identificado con la libertad anárquica del linyera, se convirtió en un originalísimo exponente del tango y la milonga urbana con sus álbumes: H2O (1995), Tangos Bajos (1998), Ufa (2003), Santa Milonga (2004), Maldito Tango (2007) y Corazón y Hueso (2011). El próximo 2 de agosto, en el ND Teatro de Buenos Aires, Melingo presentará Linyera, un LP en el que conviven desde una versión de la Canción del Linyera, de Antonio Tormo, o Volver a los 17, de Violeta Parra, hasta una bossa nova con versos de García Lorca; desde el Soneto para Daniel Reguera de Atahualpa Yupanqui, escrito en el año 1965, instrumentado —entre otros— por Jaime Torres y Skay Beilinson, hasta un tema dedicado a Juan Salvo, el entrañable personaje de El Eternauta. Vientos con sordina, tangos —en los que se ha incorporado al piano, contrariamente a las propuestas precedentes en que las guitarras jugaron un rol preponderante—, bandoneones y esa cruda impronta riberesca de esta suerte de Tom Waits rioplatense, cohabitan en el disco con sublimes arreglos de cuerdas y hasta con los ingredientes electrónico y dub en los bonus tracks. Cabe mencionarse lo dificultoso que es para cualquier músico plantearse fusionar universos líricos y musicales aparentemente tan distantes, sin llegar a esos pastiches construidos con la lógica de la mera suma de elementos sin criterio alguno. Linyera sale holgadamente airoso de ese desafío, constituyendo esto una de las muchas razones por las cuales este último trabajo de Melingo merece ser tenido en cuenta.        

jueves, 26 de junio de 2014

Philip Selway: Coming Up For Air, adelanto de "Weatherhouse"



En agosto de 2010, Philip Selway, baterista de la ya legendaria Radiohead, comenzó junto a Sebastian Steinberg, Lisa Germano, Glenn Kotche y Pat Sansone, el proceso de grabación de Familial, su primer disco solista. Familial no fue felizmente en absoluto una secuela de su desempeño como baterista en la banda de Abingdon, fue por el contrario una propuesta conformada por diez canciones intimistas, muy logradas y maduradas a lo largo de varios años. El mismo Selway admitió la clara reminiscencia “Nick Drake” que se advierte en el álbum: “He escuchado a Nick Drake una absurda cantidad de veces durante años, y entonces todo eso se va filtrando dentro de ti sin que te des cuenta.”  En 2011 fue lanzado Running Blind, un EP de cuatro canciones que van en la misma línea de los temas del disco que lo precedió. El próximo 7 de octubre, a través de Bella Union, será publicado Weatherhouse, un trabajo de diez canciones que configuran la tercer apuesta solista de Selway y del cual ya puede escucharse el primer track: Coming Up For Air. Con una orquestación mucho menos minimalista, un alejamiento de la impronta guitarrística  y una línea percusiva más enérgica, este primer corte, -sobre el cual manifestó su artífice: “…es como un balance de mi vida. Quería transmitir una sensación de liberación y afirmación. Esta fue la primera canción que grabamos, pero desde el primer momento no tenía nada que ver con Familial-, abre lo que supone un álbum diferente a las composiciones en solitario que previamente mostró el baterista de Radiohead.  





viernes, 6 de junio de 2014

Manucho y el cine: De la misteriosa Buenos Aires


Si bien, al hablar de la vasta obra literaria de Manuel Mujica Láinez, no puede omitirse el cuerpo conformado por la tetralogía de la aristocracia porteña: Los ídolos (1953), La casa (1954), Los viajeros (1955) e Invitados en El Paraíso (1957), y el constituido por algunas de sus últimas producciones: Cecil (1972), Sergio (1976), Los cisnes (1977) y El gran teatro (1979), en el cual se observa claramente la utilización de una prosa que se desliza con más fluidez, un estilo más directo, y un soltar amarras del anacronismo; la novela histórica, con el infaltable ingrediente fantástico, la ironía y la confesión entre líneas de su verdad humana —artificios que se advierten con más nitidez en Bomarzo—, es el tópico desde el cual se suele hacer una primera aproximación a la producción del escritor que pasó sus últimos años en un enigmático caserón de las sierras de Córdoba. Aquí vivieron (1949), Misteriosa Buenos Aires (1950), Bomarzo (1962), El unicornio (1965) y El laberinto (1974), fueron sin dudas las obras que más trabajo de documentación acarrearon, y por lo tanto, las más representativas de la fracción histórica de Manucho. Misteriosa Buenos Aires, es un conjunto de cuentos en el que interactúan personajes reales e imaginarios, haciendo un recorrido por la historia de la ciudad de Buenos Aires, desde su segunda fundación, hasta principios del S. XX. De la misteriosa Buenos Aires, es un tríptico cinematográfico realizado en 1981, adaptado por Ernesto Schoo, en que se filmaron tres cuentos del libro de MML publicado en 1950: El hambre, dirigido por Alberto Fischerman; La pulsera de cascabeles, dirigido por Ricardo Wulicher y El salón dorado, dirigido por Oscar Barney Finn. El film estuvo protagonizado por Aldo Barbero, Oscar Cruz, Graciela Dufau, Eva Franco, José María Gutiérrez, Jorge Mayor, Walter Santa Ana y Julia Von Grolman. 

Enlace para ver la película completa



domingo, 1 de junio de 2014

Sobre pájaros y pájaros

¿Quién es la que grita
violando una cueva aún llena de espectros?
¿A qué viejos muertos intenta arrancar del reposo?

Es tan grande y perpetua la lejanía,
tan desconocido el legítimo nombre
del que aguarda:

(Ellos, Ellos)...La obscenidad en que habitan
los ha vuelto monstruos,
si hasta puede vérselos
escogiendo los mejores escenarios
para expoliar a sus hijos.

¿A quién hablan,
de qué hablan los que no saben bailar a solas?

Sigue tan turbio el río,
tan secreta y sepulcral la niebla
que arrastra esclavos a un lacerado enjambre:

se alimentan de ratas si es necesario
a cambio de una ventana incapaz de mostrar más 
que otra desangelada ilusión de camisetas, 
sangre seca, 
la deslumbrante y efímera gloria
(parodistas que saltan por encima, si el secreto es tan claro -nunca dejarse tocar, nunca-)

Solo de eso se trata,
es tan simple y tan lúgubre 
la cacofónica coreografía de algunas aves,
roen y roen sus propias alas
hasta quedar confinadas al barro.

¿Quiénes son los que esperan las mismas gracias 
de parte de pájaros que no conocen el hierro,
que avanzan hacia el arriesgado y glacial destino?... 


viernes, 16 de mayo de 2014

De cómo suelen mutar algunos cisnes

No necesitaba del sudor
para ahuyentar el miedo
a la solitaria noche,
sacudíase cada vez más las sanguijuelas
de las pantorrillas
(tan bajo habían caído que ahí podía vérselas
con la inestimable ayuda del vino,
apiñadas como ratas bajo influjo 
de un dulce e inesperado veneno.)

Cundía un pavor cinematográfico
cada vez que los desprevenidos voyeurs
compulsaban el sonido
de quien revelaba un secreto
capaz de derretir no sólo sus alas,
sino también, 
por si acaso, 
las de los aparentes dueños de las letras,
los gestos, 
las imágenes y la música.

Es el teatro muchachos,
incautarse un prestigio perenne,
haber nacido lejos del barro.

Sin embargo, no le es dado a cualquiera
el arte de la intrépida burla,
debe ponérsele savia a tanta secreta venganza.

Y ahí se lo ve bailando, eléctrico, 
envolviendo gorrioncitos en retales de seda,
tornándose cada vez más azul,
cada vez menos sonoro,
cada vez más invisible... 

sábado, 19 de abril de 2014

El crítico: ópera prima de Hernán Guerschuny


En la ópera prima de Hernán Guerschuny, se explora el constante y a veces controvertido diálogo entre artífices y críticos. El crítico reflexiona además acerca de la aventurada arbitrariedad con que suele juzgarse el arte, y muestra a Rafael Spregelburd interpretando a un personaje atrapado por lo que él llama la maladie du cinemá.


Alguna vez, Severo Sarduy, dijo que quien escribe, de alguna manera representa una amenaza a la seguridad simbólica de los demás. Podría agregarse que quien escoja cualquier campo del arte para interpretar la realidad se adscribe en esa liga de personajes sentenciados a una relativa soledad. Probablemente, el ejercicio de la crítica represente una vuelta de tuerca más a esa regla, dado que un crítico da cuenta de la obra de quien da cuenta, constituyéndose en una doble amenaza, y teniendo que pagar el precio de ambas impertinencias.   

Víctor Tellez (Rafael Spregelburd), padece con creces las adversidades antes descriptas. Escribe para un importante diario de Buenos Aires sus inclementes críticas de cine, acaso ejerciendo una indirecta forma de venganza, buscando víctimas que de todos modos se lo merezcan. Es que el verdadero cine ya murió, y tal vez solo quede de él el francés con que esgrime sus interminables y lapidarios coloquios interiores. Odia las comedias románticas y sus insoportables tópicos, lleva una ascética y característica vida de intelectual solitario, rodeado de libros y cintas en VHS, relacionándose mayormente con quienes abrevan en los mismos odres. Pero un buen día, accidentalmente, conoce a Sofía (Dolores Fonzi) en la recorrida de un departamento en alquiler. Sofía es una suerte de dechado de todo lo que Tellez cree que aborrece, plana, de una sensibilidad explícita, transparente y desacartonada, y por supuesto, muy linda. En ese momento la película comienza a mostrar una pulseada entre esos dos mundos, por una parte, Tellez resistiendo ser conquistado por Sofía, por la otra, Sofía advirtiento las grietas por las cuales inocular sus encantos.

Este es el procedimiento acaso más efectivo que posee el primer largometraje de Guerschuny, el narrar este proceso en el cual los códices de la comedia romántica van apareciendo: la comida compartida en el departamento de bohemia, los guiños a los filmes del género, los paseos por la ciudad, la lluvia, la música evocando literalmente la escena, etc. "Es la maladie du cinemá" maldice Tellez, quien no puede evitar la faena de convertirse en el crítico de esa comedia romántica que está representando sin poder a cierta altura resistirse a los atractivos de Sofía.

El mundo de la crítica está contado en el film de manera muy efectiva, ya que Guerschuny conoce muy bien el paño. Hace ya un par de décadas que junto a Pablo Udenio dirige la revista Haciendo Cine. Desfila en El crítico un buen número de personajes de la crítica y el mundillo del cine porteño aportando su rol de himselfer.  Manifestó el director en una reciente entrevista de Claudio D. Minghetti: "Creo que la película intenta poner en tela de juicio las definiciones, los moldes, las etiquetas. Este medio, como muchos otros, está lleno de mitos, como que los cineastas y los críticos son razas de planetas distintos. Creo que en todo crítico hay un cineasta y en todo cineasta hay un crítico. Al menos en los festivales nos alimentamos del mismo cóctel".

Si bien por momentos la película hace la plancha y redunda volviendo sobre cosas que quedaron claras en los primeros minutos, es una interesante oportunidad para pensar ese constante y a menudo sinuoso diálogo que el arte suele enfrentar como primera y a veces insorteable prueba de fuego.