jueves, 29 de septiembre de 2011

Génesis, Caminos, Tiempo Absoluto

   El viento en el invierno del '94 me confesó que la vidala no es del hombre, ni del despierto, ni del arriesgado alquimista, ni del altivo traductor de lo efímero. No conocía a Hunter Thompson cuando esa singular perspicacia me arrojó al camino, a su inconmensurable y milenario designio, pero a veces el tiempo se rompe en Tiempo y la involuntaria posibilidad de condensación nos revela al mismo instante una vieja y guardada esencia tanto como el preludio de una voz que proviene de un lejano futuro, desprovista del símbolo. El rezo de un persistente espíritu, inmutable caminador de la breve pero recurrente iluminación, construye una obra admirable, una lumbre que crece, incorpórea, sonido, única y verdadera creación posible. No conocía a Hunter Thompson cuando esa singular perspicacia me arrojó al camino, tampoco a la indeclinable estepa, esa que profusa de una fría y densa invisibilidad encendió nuevamente la magia. No conocía la prodigiosa rendición de las bestias, mas la vidala reza por sí misma en el camino, mas el camino es vidala, mas el viento es universo, mas es cada paso en viento y en vidala uno de los verdaderos inicios...


Foto: gentileza de Cintia...

domingo, 28 de agosto de 2011

ADIOS

Densa, muda como un lento pero inexorable fango,

apagas muerte al pequeño fuego de un milagro.

Se han perdido mis manos en esta incipiente noche,

pues se ha ido un perfecto silencio,

una nota sutil,

ese único habitante... 


viernes, 12 de agosto de 2011

Sur

   Por delante se yergue una invitación a la sagrada aventura. Caminas desde la periferia hacia el centro de todo y de ti mismo. Jamás la más inquisitiva y consagrada pluma podrá vencerte voz del desierto. Fuego, iluminación, acción irreverente de aproximarse a la intimidad de los dioses. Es tan vasta la experiencia cuando en la inmediatez los neutros amarillos conmocionan a una sensibilidad dormida en el pasado, nada puede con mi Tiempo ajeno al tiempo, lo involuntario estremece a lo insignificante, lo sepulta en los dominios de un olvido que de casi tan total, acaba por olvidarse. Una serpiente color de mosca comiéndose a sí misma por la cola hasta desaparecer, sólo su olor casi imperceptible persigue al caminante. He olvidado tantas calles, extraviado tanto silencio, he vuelto al río sin el embrujo de la infancia. No obstante tras las bardas que anuncian el hielo cuando el sol aún arrecia, sumergiré mis ojos, mi escucha, mi volátil transgresión acudirá en busca del clamoroso viento, ..., retorno, final del camino, morir olvidándose, respirar la tenue y agreste prestidigitación del más genuino presente... 


jueves, 14 de julio de 2011

Caminar (los senderos por venir) Dedicado a Pasolini y su Teorema, dedicado al desierto, dedicado a los eternos buscadores...

   Caminaré, perturbaré al menos por un instante a este siniestro remanso de calamidades. Caminaré, sordo y ciego ante el ruinoso ruido de las ruinas que empiecen a caer en su propio abismo. Caminaré, caminaré con el retumbo de Hawthorne en el alma, vacío el corazón, a la espera de esas amarillas constelaciones que danzan con el cálido vientecito de diciembre. Caminaré, dejaré atrás la vigilia vana para sumirme en la estrepitosa cancelación de una anticipada y absurda muerte. Caminaré quizá sin cómplices, sin canciones anodinas, sin el fragor de las antiguas arengas, sin la esperanza de recobrar el evadido e ilusorio fuego. Réprobo de toda reprobación, desbarataré con un silencioso y sostenido paso las primeras pertenencias. Caminaré, pagaré uno a uno mis genuinos pecados, inserto de lleno en la inconmensurable estridencia de un tiempo ajeno al Tiempo. Caminaré, caminaré...  

sábado, 9 de julio de 2011

Poema Nro. 10, Amelia, La Frontera (versión extendida)

Nadie más que Amelia

puede escuchar el deceso

de un silencio encerrado:

deseas vivirme en silencio.

Estas épocas de soles totales,

de inviernos humanos,

han levantado un muro entre mí y lo posible.

Piensas transitar otras calles,

las de aquí, refugio de fantasmas,

se han vuelto fatales,

piensas retornar a los dominios del silencio,

donde el arte, desvelo de tontos,

voracidad de farsantes,

se vuelve innecesario.

Volver, retorno, regreso...

El artífice se derrumba

cuando el sueño me rehace,

utopista del eterno movimiento

busco despertar bajo otras luces 

al que se ha vuelto padre y prisionero de un mundano embujo.

Volver, retorno, regreso...

Ay de los aliados que duermen, 

ay de este destierro,

ay de aquel nublado río...

domingo, 3 de julio de 2011

Poema Nro. 4, Amelia, La Frontera (versión extendida)

Asciendes,

baila este incendio

con el hielo que buscas Amelia.

Duermes el sueño de los sueños,

oyes al viento que vuela a tus espaldas,

te arrastra, te acerca

al más premeditado de los oestes.

Asciendes,

baila esta niebla

con tu niño muerto.

Arriba,

se desvanece ese olor antiguo:

recoge aquellas olas de río,

tráelas contigo para no extraviarte.



Pues el tiempo es un abismo ante nosotros

ciegos sobrevivientes de lo insignificante,

hemos olvidado la voz de los muertos:

cuando niños nos cantaban a través de un cálido viento,

la experiencia revelaba esa inmaculada perfección de los sauces,

nos mostraba un camino, esa interminable travesía 

donde las abuelas moraban aguardando peregrinos.



Asciendes,

baila esta niebla

con tu niño muerto.

Pues el camino es un reguero de cadáveres inútiles,

de mudas máquinas,

de reyes anodinos

     señoreando una nada...    

sábado, 25 de junio de 2011

Lisandro Aristimuño

Muy pocas veces, los que solemos curiosear qué es lo que está pasando con la música, nos encontramos con un fenómeno que transgreda la frontera de lo esperable. Hoy en día la tecnología nos posibilita el acceso casi inmediato a tanto material que la sensación que uno siente es realmente abrumadora. Sin embargo, casi siempre, las nuevas bandas y los nuevos discos no logran conmovernos. Tal vez debamos a las facilidades que nos acerca esa misma tecnología la multiplicidad de fenómenos musicales que se producen, dado que actualmente no se vuelve una proeza el poder materializar un disco, y existen espacios virtuales en los que mostrar lo que se muestra de manera muy accesible.

Es probable que este vasto universo de expresiones, no constituya otra cosa que la densidad necesaria de un contraste, para que desprendidas del contexto general, emergan luces como la de Lisandro Aristimuño. Como tantas, me llegó la discografía de Lisandro en el pen drive de un amigo, entre decenas de discos que rápidamente eliminé de la memoria de mi computadora, pero con su música claramente se siente la sensación inmediata de estar ante algo de verdadera trascendencia. Es como nos pasó la primera vez que escuchamos a The Velvet Underground, a Liliana Herrero, a Radiohead o a José Larralde, sentir la sensación de estar ante expresiones inspiradas, honestas, hechas en el momento justo y con la capacidad de permanecer en el tiempo sin perder un ápice de su naturaleza representativa.

Sería muy difícil conceptualizar de manera precisa la música de este compositor nacido en Viedma (ciudad que entre paréntesis les recomiendo conocer). Yendo al punto de lo netamente musical, uno se encuentra con una sensibilidad capaz de congeniar inteligentemente orquestaciones que son una síntesis de aires folklóricos argentinos, elementos thomyorkeanos, percusiones precisas y armonías inteligentes sin intención de exhibicionismos protojazzeros. 
 
Las letras son un capítulo aparte, pues para quien escribe, lograr la sutileza de expresarse renovadamente a través de la palabra es algo muy difícil. Las letras de Lisandro son una suerte de prestidigitación capaz de atrapar epifanías, naturaleza, la magia de los pequeños grandes momentos, y de abordar el tema del amor opuesta a la cursilería romanticoide de algunos músicos latinos y vernáculos que padecemos a veces inevitablemente, por ejemplo en la sala de espera del médico, no me digan que no les pasó, no es espantoso?

Su discografía consta de cuatro discos, Azules Turquesas (2004), Ese Asunto de la Ventana (2005), 39º (2007) y Las Crónicas del Viento (2009), pero se me hace difícil escindir uno de otro, son como el sutil testimonio de una continuidad musical inteligentísima, un verdadero viento fresco del sur portador de transparencias en las que el arte vuelve a mostrarse como algo posible en medio de la repetición de la vorágine posmoderna.

A continuación les añado un video de una versión en vivo del tema El Plástico de tu Perfume (del disco 39º), con una invitada de lujo, Liliana Herrero, que lo disfruten…